Las huellas de pisadas de dinosaurios saurópodos, herbívoros gigantes con largos cuellos, que fueron halladas en Plagne, cerca de Lyon, Francia, por Marie-Hélène Marcaud y Patrice Landry, han sido ahora autentificadas por Jean-Michel Mazin y Pierre Hantzpergue, ambos del Laboratorio de Paleoambientes y Paleobiosferas (CNRS / Universidad Claude Bernard Lyon 1).
Según los primeros análisis de los investigadores, estas huellas de dinosaurio son las más grandes encontradas hasta la actualidad. Además, los rastros se extienden por docenas y posiblemente incluso cientos de metros. En los próximos años, serán llevadas a cabo excavaciones más exhaustivas, y podría resultar que ese emplazamiento en Plagne sea uno de los mayores terrenos de ese tipo conocidos en la Tierra.
Marie-Hélène Marcaud, Patrice Landry y otros miembros de la SDNO (Société des naturalistes d'Oyonnax) han estado buscando huellas de pisadas de dinosaurio durante años. Convencidos de que la región tenía una rica herencia paleontológica, se concentraron en examinar los lugares con mayor potencial, y han estado explorándolos sistemáticamente. De este modo, la SDNO ha conseguido hacer diversos descubrimientos.
Fue durante una de estas exploraciones, el 5 de abril de 2009, cuando Marcaud y Landry descubrieron las extraordinarias huellas en Plagne. Entonces se pusieron en contacto con Jean-Michel Mazin y Pierre Hantzpergue. Los investigadores han autentificado las huellas basándose en criterios morfológicos y en el sedimento que las contiene. Ellos creen que ese terreno de Plagne estaba dentro de una ruta usada por dinosaurios saurópodos.
Las huellas de dinosaurio en Plagne son depresiones circulares rodeadas por un pliegue de sedimento de piedra caliza. Estas depresiones son muy grandes, de hasta un metro y medio de diámetro total, lo cual sugiere que los animales pesaban más de 40 toneladas y medían 25 metros de longitud.
El pliegue de sedimento de piedra caliza se remonta a hace 150 millones de años, un período durante el cual el área estaba cubierta por un mar caliente y poco profundo. El descubrimiento de estas huellas muestra que los saurópodos se desplazaban por allí durante una fase en la que los niveles del mar eran bajos.
Este terreno de Plagne es excepcional, tanto por el tamaño de las huellas como por la cantidad de rastros que se pueden ver y los que se espera descubrir.
Nuevas tecnologías y colaboraciones académicas están ayudando a un grupo de expertos de la Universidad de Chicago a analizar cientos de documentos arcaicos en arameo, uno de los idiomas más antiguos de Oriente Medio.
Un equipo de expertos en la Universidad del Sur de California está confeccionando imágenes electrónicas de calidad muy alta de cerca de 700 documentos administrativos arameos. Los textos arameos fueron escritos en las superficies de tablillas de arcilla con punzones, o con tinta usando pinceles o plumas. Algunas tablillas poseen ambos tipos de textos.
Descubiertas en Irán, estas tabillas forman uno de los grupos más grandes de registros arameos antiguos encontrados hasta la fecha. Forman parte del Archivo de la Fortificación de Persépolis, un conjunto inmenso de documentos administrativos escritos y archivados alrededor del año 500 a.C. en Persépolis, una de las capitales de un antiguo imperio.
Los textos de Persépolis han comenzado a brindar a los académicos nuevos conocimientos sobre el Arameo Imperial, el dialecto utilizado para la comunicación internacional y la conservación de registros en muchas partes de los imperios Asirio, Babilónico y Persa, incluyendo partes de la administración en la corte imperial de Persépolis.
"No tenemos muchos archivos de esta dimensión. Gran parte de lo que hay dentro de estos textos es completamente nuevo, pero esto también cambia lo que ya conocíamos", explica Annalisa Azzoni, profesora en la Universidad Vanderbilt. Azzoni es una especialista en arameo antiguo y está trabajando en estos momentos con el Proyecto del Archivo de la Fortificación de Persépolis en el Instituto Oriental. Hay aquí por tanto un tesoro científico que va a enseñar muchas cosas nuevas a los expertos.
Un grupo de académicos de la Universidad del Sur de California ayudó, en el Proyecto del Archivo de la Fortificación de Persépolis, a construir e instalar un laboratorio avanzado de obtención de imágenes electrónicas en el Instituto Oriental. Ahora se está trabajando en tomar imágenes de alta calidad de los textos arameos y de todas las demás impresiones asociadas con esos textos. El equipo está distribuyendo las nuevas imágenes a la comunidad científica internacional a través de internet.
Distribuir por internet los resultados dará a los expertos de todo el mundo imágenes que serán casi tan buenas como los objetos originales y en algunos casos realmente más claras que éstos. Con estas imágenes, será posible estudiar los textos en todos sus aspectos, desde el vocabulario y la gramática hasta los hábitos de escritura de los escribas antiguos, individualmente incluso.
Producir bolas huecas metálicas es complicado: hasta hoy, no había sido posible hacerlas del tamaño requerido para las nuevas aplicaciones de alta tecnología. Ahora, por primera vez, un equipo de investigadores ha fabricado bolas huecas que miden sólo entre 2 y 10 milímetros de diámetro.
Las nuevas tecnologías, combinadas con materiales más ligeros y fuertes, harán que los aeroplanos y automóviles del futuro tengan un menor consumo de combustible. Pero primero se necesita resolver varios detalles técnicos. La válvula de bola magnética es un ejemplo. Para que las válvulas de esta clase puedan reaccionar con rapidez extrema, las bolas deben ser tan ligeras como sea posible, y lo mismo se aplica a los cojinetes de movimiento rápido. Las bolas huecas de acero representan una solución.
Unos investigadores de Instituto Fraunhofer para Materiales Avanzados y Fabricación (IFAM) en Dresde, trabajando en cooperación con la empresa Hollomet GmbH, también de Dresde, han creado una innovadora tecnología para la fabricación de cojinetes y válvulas de bola de reacción rápida.
En una válvula de inyección, el movimiento de una bola causa que se abra o cierre. Cuanto más ligera sea la bola, más veloz será al moverse.
Hasta hoy, sólo había sido posible producir bolas de este tamaño como esferas macizas, pero un cuerpo macizo es relativamente pesado y por tanto reacciona lentamente en una válvula de bola. Ahora, por primera vez, ha sido posible producir bolas metálicas huecas del diámetro requerido de dos a diez milímetros. Las bolas huecas son de un 40 a un 70 por ciento más ligeras que las macizas.
Hartmut Goehler, jefe del proyecto en el IFAM, considera que la técnica de fabricación de bolas huecas es idónea para casi cualquier aplicación en la que se requiera de una inercia de poca masa. Las bolas huecas tendrán aplicaciones que no resultaban viables mediante otros medios.